>Gallinas, vacas y autopistas

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Podría haber titulado esta “impresión” como “los animales domésticos más civilizados del mundo”, o en su versión económica “el potencial ganadero y vial de Colombia”.

¿Por qué surge esta reflexión?, ¿qué me causó tal impresión que me llevó a empezar a escribir cuando llegué a mi destino?En las últimas semanas, he tenido la posibilidad de recorrer parte de la Autopista Norte que atraviesa Bogotá y continúa hacia Tunja. Las primeras veces, enfrascado en conversación o en asegurar que mi carro saliese airoso de la aventura de conducir por esta vía colombiana, tuve la sensación de haberlo visto, pero no tenía la certeza.El sábado temprano, cogí el carro y me acerqué a Guatavita (que naturaleza más interesante, ¡que potencial económico tan poco desarrollado!; pero este es tema para otro día), y fui observando por la ventanilla.Me llamaron la atención muchas cosas y certifiqué que lo que había visto otras veces por el rabillo del ojo era cierto: en la autopista había vacas y gallinas, andando libremente por el arcén y pastando en la mediana. También vi ovejas, pero solo en el costado de la carretera, no en el pasto central.Mi mente pasó por varias fases: sorpresa e incredulidad, miedo y, finalmente, reflexión sobre la oportunidad económica aun no aprovechada.Sorpresa e incredulidad porque la Autopista Norte es una vía muy transitada por tractomulas, buses, busetas y por numerosos vehículos particulares, con familias que salen a los clubes o al pasar el día al campo. Pero ni las veces que había visitado Colombia y, en concreto Bogotá, ni en las últimas semanas que he prestado atención a los noticieros y periódicos locales, he oído hablar de un accidente creado por estos animales. ¿Cómo consiguen las vacas y gallinas atravesar la calzada sin ser atropelladas y sin causar un accidente mortal cada día?. ¿Cómo saben que cuando vuelvan de la mediana a sus respectivas granjas, deben mirar con cuidado al atravesar de nuevo la calzada?. Definitivamente, son las gallinas y vacas más civilizadas que me he encontrado hasta la fecha.Miedo porque yo iba conduciendo. ¿Y si alguna gallina, vaca o similar no es tan civilizada? ¿Y si junto con las señoras gallinas y las señoras vacas, hay algún animal adolescente con tendencias y comportamientos similares al de los adolescentes humanos? El coche, los ocupantes y yo mismo correríamos peligro.Reflexión sobre la oportunidad económica. ¿Puede ser que estas gallinas, estas ovejas y estas vacas que andan sueltas, fuera de las vallas de las fincas, sean un indicativo de gestión agropecuaria minifundista y familiar? Y si es así, ¿cuál es el potencial de desarrollo de una ganadería más consolidada? La riqueza de los pastos, el clima benigno para la cría y el coste de la mano de obra local, permiten pensar en el potencial de una ganadería mucho más intensiva, generadora de riqueza para el campo colombiano. Esta reflexión, que surgió conduciendo por la Autopista Norte de Bogotá, no es exclusiva de Cundinamarca, es extensiva muchos otros departamentos de Colombia.

Manuel Luis Sánchez
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